miércoles, 15 de agosto de 2007

Periodistas Publicitarios Independientes

Esto de que los periodistas se conviertan en protagonistas de publicidades nunca debió existir. ¿Cómo es que Mónica y César te anuncian como último momento que en Carrefour los precios están bajos? Al pie de la pantalla debería agregarse: “La señora Mónica Cahen D’Anvers y el señor César Mascetti dejan en claro que hacen esto a cambio de plata”. De lo contrario es un claro engaño a la buena fe de los televidentes que todavía respetan a la pareja de San Pedro. Igual yo todavía espero que al último momento le agreguen esta noticia.

A Juan Pablo Varsky no le desearía que salte un problema como el de la escherichia coli porque se la va a pasar comiendo Big Mac en cámara y leyendo comunicados de McDonald’s, que lo contrato en su condición de “periodista deportivo, ex empleado”. Como considero que Juan Pablo es un tipo honesto, dejé un comentario en Hipercrítico, donde lo entrevistaron, aunque ya perdí las esperanzas de que me lo conteste.

Pero estos no son los únicos casos. María Laura Santillán, por ejemplo, nos aconseja productos para combatir el tránsito lento después de citarnos supuestas investigaciones. ¿Cuál es la diferencia con lo que hace en Telenoche?

Ya es insoportable que después de indignarse con la violencia en el fútbol cualquier comentarista te recomiende, con la misma seriedad, una pomada para los hongos. O que te hablen de las bondades de una provincia. Y ni hablar cuando el chivo es oficial, un clásico de la secretaría de Turismo o del Ministerio de Educación, del que Alejandro Fantino hablaba maravillas en medio de sus relatos para terminar apoyando a Daniel Filmus en las elecciones porteñas.

- Pero todo esto que usted dice es grave, mi estimado. Quiere decir que cobran para dar información en un sentido determinado.

- Algo así.

- Pero entonces es casi una práctica corrupta del periodismo porque la publicidad es engañosa: la hacen pasar como una noticia.

- Es lo que estaba por concluir hasta que usted me interrumpió. El problema está cuando no se aclara que eso que se dice es una publicidad y no una información verdadera y chequeada. Es ni más ni menos que un timo.

- ¡Qué bárbaro! Y yo que creía en eso del periodismo independiente.

- Bueno, ese es su problema.

¿Qué dirá el código de ética de Fopea sobre todo esto?

2 comentarios:

Aguilucho dijo...

JPV me cae relativamente bien (me caía mucho mejor antes de lo de Mc Donalds). Suele leer blogs, quizás te conteste. Tenés razón con lo de la publicidad y el periodismo. Yo estoy tan desilusionado con el periodismo que ya me da lo mismo que un periodista me de una información o una publicidad. Por otra parte, no sé si la propaganda de McD es a favor o en contra, porque muestra a un montón de gente que se hizo exitosa luego de renunciar a la hamburguesería del trabajo esclavo y los sanguches con bacterias.

Anónimo dijo...

El código de Ética de Fopea dice que no corresponde, es muy claro en este punto.