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martes, 11 de septiembre de 2007
Se me cayeron las dos torres encima
Y sí, lo pensé en el baño del Saint George a las 7.30 de la mañana después de compartir el café con Oscar. Al fin y al cabo, la fecha lo ameritaba. Pero después la cosa amainó. "No es para tanto", recapacité frente a la mirada de Cabezas, que parecía espiarme entre el malón de los chicos de Atento. Y uno a esas horas se hace preguntas sin demasiado sentido: "¿De qué lado hubiera estado él?" Bah, qué importa, ahora hay que ponerse firme. "Aparte la gente está", dijo Torniyo.
jueves, 6 de septiembre de 2007
Modernos
Tres semanas cuidando de mi hijo y un día, mientras le daba el nestúm, largó un "ma-má". Yo no sé mucho de estas cosas pero espero que el chico no termine confundido y cuando la madre llegue del trabajo no le tire la pelota para jugar.
martes, 4 de septiembre de 2007
Llegó el cartero
Tocó la puerta de un gran compañero. Y ahora tengo un sabor horrible en la boca y no es por los restos del agua saborizada ni por el cigarrillo, que no me larga, terco como siempre. ¿Será acaso el sabor de la derrota? ¿Este gusto tan incierto es la derrota? ¿O será la espera de que ese cartero llame alguna vez a esta puerta?
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