Mostrando entradas con la etiqueta Utpba. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Utpba. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de diciembre de 2007

Único medio

El diario Buenos Aires Económico le dedicó dos columnas a la investigación que se lleva a cabo por la agresión a Tomás Eliaschev. Ningún otro medio se animó a poner esta información, aunque se trata nada menos que de un periodista golpeado. Ni siquiera en Perfil, donde trabaja la víctima del ataque, siguieron el tema. Queda demostrado que un diario puede tener una agenda propia y cagarse en reproducir los cables de las agencias de noticias. Bien por la gente de política del BAE que metió la cuchara donde nadie la pone.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Apareció uno de los agresores de Tomás Eliaschev

Hay que patear al chancho para que aparezca el dueño. Pero en este caso fue al revés: hubo que patear al dueño para que aparezca el chancho. Después de más de tres meses de jugar a las escondidas con la complicidad de la conducción de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (Utpba), uno de los agresores de Tomás Eliaschev se presentó ante la Justicia.

Gustavo Vargas tiene un conchabo como redactor de la agencia de noticias que regentea la Utpba, además de figurar como parte del área de Comunicación del sindicato. En los distintos artículos que se pueden encontrar en internet, parece un muchacho interesado por el hambre, defensor del chavismo, y amante de términos grandilocuentes como "genocidio planetario". Allí también atiende un correo, en donde se le pueden dejar mensajes.

Sin embargo, esa preocupación por la distribución de la riqueza no le impidió echar de la sede de la Utpba a un periodista que había sido despedido. Acatando órdenes de sus comandantes, desairó a quien esto escribe con la insólita frase: "Si no estás afiliado no te podemos defender".

Podría tratarse de un joven confundido si no fuera porque al otro día, en el marco del mismo conflicto en Perfil, decidió ir más allá y tomar a golpes a otro trabajador de prensa que sólo le insistía que el sindicato debía solidarizarse con el despedido. No lo hizo solo: otro matón, que todavía no fue identificado, le dio una mano. Después de moler a palos a Tomás Eliaschev adentro de la sede, lo dejaron tirado en la calle. Torniyo casi pierde un ojo.

La conducción de la Utpba decidió manipular los hechos y aseguró que se trató de una pelea "entre colegas", además de adjudicarle a Tomás el rol de un "provocador". El problema es que hasta aquí no decía quiénes eran "los colegas" que se "pelearon" con Torniyo.

Ahora apareció Gustavo Vargas, del que sólo teníamos registrado el nombre de pila y su rostro. En realidad, fue su abogado quien se presentó ante la fiscalía que lleva el caso. Según trascendió, allí resumió el hecho a una simple pelea en la puerta del sindicato y adujo que fue Tomás el que provocó a su defendido. Los testigos dicen lo contrario.

No es casualidad que esto ocurra a casi una semana del allanamiento de la sede de Alsina, del que dimos cuenta en este blog. En esa oportunidad, se encontraron restos de sangre dentro del edificio.

Aún queda por saber quién fue el otro agresor. Y también cabría determinar si el secretario general de la Utpba, Daniel Das Neves, incurrió en falso testimonio en su declaración ante el fiscal.

Pero Vargas es sólo el chancho, o el autor material de la salvaje agresión. Los dueños, o los responsables políticos, siguen sentados en los mismos sillones desde hace 23 años.

martes, 18 de diciembre de 2007

La sangre derramada

-Esto fue una pavada entre colegas.

-Mire, pudo haber sido un homicidio. Y no quiero imaginar que usted está encubriendo a los agresores.

El clima era denso. Y de repente, ese diálogo.

El secretario general de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (Utpba), Daniel Das Neves, intentaba minimizar la golpiza que Tomás Eliaschev recibió de dos patoteros del sindicato en la sede de la calle Alsina. Pero el fiscal Edgardo Orfila, que tiene a cargo la investigación, lo paró en seco.

Así transcurrió el allanamiento que se realizó el último jueves en la Utpba, del que también participaron miembros de la Policía Científica y la Comisaría 2da, además de los abogados de la querella, el propio Tomás y dos operarios del Hotel Intercontinental, que fueron testigos.

El dato relevante fue el hallazgo, durante el operativo, de sangre vieja.

Si los estudios confirman que esos restos son de Tomás, se caerá la coartada de la conducción de la Utpba, que hasta acá dice que todo sucedió en la puerta y entre "dos compañeros", aunque los hechos hayan sido tan distintos.

domingo, 30 de septiembre de 2007

Progres, copados y matones

Fue difícil escribir estos días o, mejor dicho, decidir sobre qué escribir. No hubo ganas pero tampoco tiempo, por suerte, porque algunas cosas aparecieron y me tuvieron bastante ocupado, lo que fue bueno. Lo agradable de todo esto es que a pesar de los miserables de siempre, uno se da cuenta que son muchos más aquellos que sienten la solidaridad a flor de piel. Por ejemplo, este blog no modera comentarios y sin embargo recibió sólo comentarios de apoyo, algo que por cierto me llena de orgullo aunque me hace pensar si no tengo enemigos demasiados desprevenidos.

No ocurrió lo mismo con el blog de Trabajadores de Perfil, donde algunos muchachos se tomaron el vano trabajo de intentar ensuciar a Tomás Eliaschev. Coincidió con nuestro paso por la redacción de Página/12, adonde fuimos invitados para contar cómo había sido la agresión a Torniyo en la sede de la Utpba. Es decir, en ese sindicato no sólo apañan matones sino que además se encargan de que la víctima se convierta en victimario. No sólo utilizan métodos similares a la UOM sino que sus comunicados se parecen bastante a los de la Triple A. Una alianza de otros tiempos.

En las elecciones que pasaron, la oposición cosechó, según me dijeron, un 13%. Está bien, es un golpe para un aparato que venía de llevárselas de arriba siempre. Pero no alcanza para echarlos a patadas. Porque si ellos no sacan a los matones, si ellos son los que los guardan porque no los van a “entregar a la cana”, si ellos son los que festejan una victoria cuando deberían pagar el costo de una brutal agresión, entonces de una vez por todas hay que poner de patitas en la calle.

Mientras tanto, me río un poco con la última tapa de Barcelona, cuyo título superior es imperdible.

(Click para agrandar)