martes, 14 de abril de 2009

La maldición del Calcio

Stefano Turchi sabe que la muerte comenzará a acecharlo más temprano que tarde. Será lo inevitable: a sus cuarenta años le diagnosticaron esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad cruel y terminal. Pero él no se resigna ni se entrega, y se somete a cada tratamiento que los médicos le recomiendan. En los noventa, Stefano fue delantero del Ancona, un equipo de la Serie B del fútbol italiano. Su historia, revelada hace pocos días a la prensa de su país, se suma a la de otros ex jugadores del Calcio que padecieron el síndrome en los últimos años. Muchos de ellos ya murieron; otros siguen la lucha como pueden. Y todo es un gran misterio: nadie conoce las causas. ¿Será el doping? ¿Cómo no sospecharlo en una liga donde el pinchazo fue tan frecuente como el masaje? Sin embargo, ¿por qué no ocurre lo mismo en otros deportes? Y además: ¿por qué sólo en Italia? Las hipótesis, volcadas en una investigación judicial, debieron abrirse entonces hacia distintos frentes: golpes, pesticidas, antiinflamatorios o una mezcla de todo eso. El enigma está irresuelto. Stefano Turchi dice que conoce muchos más compañeros que no quieren contar sobre su enfermedad. Y es que de hacerlo todos deberán responder –como lo hizo Turchi– la misma pregunta: ¿usted se ha dopado alguna vez? Todos dirán que no. Y sobre todos quedará la duda.

La ELA viene de lejos. Ludwig Heinrich Gehrig era un bateador sensacional. Entre los años veinte y treinta formó junto a Babe Ruth una dupla temible que a puro empuje de carreras despertaba la locura del público de los Yankees. Pero Lou comenzó a perder fuerzas: su cuerpo empezó a cambiar. Hasta que el 2 de mayo de 1939 el locutor del estadio debió anunciar: “Damas y caballeros, ésta es la primera vez que el nombre de Lou Gehrig no aparecerá en la alineación en 2.130 juegos consecutivos”. Al poco tiempo confirmaron que el beisbolista sufría esclerosis lateral amiotrófica. Los Yankees decidieron que su camiseta –la número 4– fuera retirada. Y él se despidió de sus fanáticos en unas pocas palabras que aún se recuerdan por Nueva York: “Me considero el hombre más afortunado sobre la faz de la Tierra”. Lou murió dos años después. Su récord de asistencia a partidos recién sería batido en 1995. Y la enfermedad que lo fulminó hoy es conocida como Mal de Gehrig.

De Lou (y de mucho antes) a esta parte aún no se ha encontrado la forma de combatir la ELA. También conocida como ALS por sus siglas en inglés, la página de la Universidad de Virginia la describe como “un trastorno neurológico terminal que se caracteriza por la degeneración progresiva de las células motoras de la médula espinal y del encéfalo”. No afecta ni el funcionamiento mental ni los sentidos, pero provoca una parálisis muscular progresiva hasta la muerte. Aunque muchas estadísticas dan vuelta al mundo, se concede que la ELA afecta a seis personas de cada cien mil al año.

¿Será el fútbol?

En Italia no hay cifras oficiales pero se estima que en los últimos años se le ha diagnosticado a más de cincuenta futbolistas retirados de ese país. Y un informe del diario Gazzetta dello Sport reveló que desde 1973 murieron 39 de ellos por sus efectos devastadores. Basándose en las historias clínicas de 7.325 jugadores, un estudio de Adriano Chio, profesor de la Universidad de Turín, detectó que el Mal de Gehrig tiene una incidencia seis veces mayor en los jugadores que en el resto de la población de ese país.

La revelación de Turchi al diario Corriere Adriatico volvió a poner sobre la mesa un tema que el juez de Turín, Raffaele Guariniello, lleva años estudiando. Entregado a investigar los motivos por los que tantos jugadores italianos morían prematuramente, se encontró con que además de los muchos casos de cáncer aparecían demasiados de ELA. Y entonces comenzó a tener más preguntas que certezas. “Las hipótesis sobre las que más trabajamos –explicó– son el dopaje, los traumatismos, así como el uso de sustancias tóxicas para el cuidado del césped en las canchas”. Pero Guarinello, que puso su lupa implacable sobre el doping de la Juventus de Marcello Lippi, no encontró incidencia de la enfermedad en el ciclismo, donde los estimulantes siempre corrieron como el agua. Y allí entró en crisis la teoría del dopaje. ¿Será el fútbol? ¿Qué será?

Stefano Borgonovo pasa sus días entre las paredes de la habitación de una clínica de Milán. Acaba de cumplir 45 años y sufre el Mal de Gehrig desde hace cuatro. Su cuerpo, dormido en una silla de ruedas, pesa cincuenta kilos. Apenas puede moverlo. “Necesita que lo laven, que lo peinen, que lo vistan”, cuenta Chantal, su mujer. El aleteo de sus párpados y un sintetizador que traduce el movimiento de sus ojos en palabras son la única forma con que puede comunicarse con su familia. En la cancha, Borgonovo era un delantero fuerte y goleador. Junto a Roberto Baggio formó una dupla que ningún hincha de la Fiorentina podrá olvidar. Y fue parte del Milan que Arrigo Sacchi dirigía con la música holandesa de Ruud Gullit y Marco Van Basten, otro de sus socios en el ataque. Ahora, una fundación que lleva su nombre recauda fondos destinados para la investigación de la ELA. El año pasado él mismo entró con su silla de ruedas al campo de juego en donde Milan y Fiorentina se enfrentaron para juntar dinero. Para el 11 de julio está previsto que Barcelona, Real Madrid y Milan disputen un triangular con los mismos fines.

Stefano no condena al fútbol por su enfermedad: “Volvería a jugar”. Gianluca Signorini tampoco echaba culpas a la pelota. Había pasado por varios clubes pero su lugar estuvo siempre en Genoa, donde fue capitán durante siete años. Murió en 2002 a causa del síndrome cuando tenía 42 años. En su homenaje, nadie más volvió a usar la camiseta 6 en el equipo italiano. El caso de Signorini golpeó duró al Calcio. Pero antes y después hubo más muertes por la ELA. Algunos nombres: Armando Segato (a los 43 años), Ernsr Ocwirk (43), Giorgio Rognoni (40), Fabrizio Falco (35), Guido Vincenzi (65), Narciso Soldan (59), Rino Gritti (51), Albano Canazza (38), Fabrizio Dipietropaolo (39), Lauro Minghelli (31) y Ubaldo Nanni (44). La última víctima fue Adriano Lombardi, en 2007, a los 62.

Pinchazos

Las sospechas sobre la incidencia del doping en estos casos brotaron desde el primer día. El festival de jeringazos que copó al Calcio durante años no podía ser gratuito. En un programa de la televisión italiana dedicado a la ELA, Carlo Petrini contó lo que ocurría en los vestuarios durante los años setenta, cuando él era jugador profesional: “La primera vez llegaron el médico, el masajista y el entrenador. El médico llevaba un frasco que parecía una naranjada. Al no existir entonces jeringas descartables, la misma aguja se introdujo cinco veces en el frasco y pinchó a cinco jugadores”. Siguió: “Te dabas cuenta de lo que te habían dado porque podías correr, saltar, caerte, presentarte ante el arquero sin cansarte y con la mente lúcida. Se tenía una fuerza inimaginable”. El cierre de Petrini fue terrible: “En los partidos, eso sí, te salía baba verde de la boca. Debías escupirla para no ahogarte”. El ex jugador es autor del libro Scudetti Dopati, en donde mostró las actas del proceso que Guariniello llevó adelante contra la Juventus. Ese equipo, dirigido por Lippi desde el banco y conducido por Zinedine Zidane desde la cancha, ganó casi todo lo que jugó. Cuando el juez allanó el club parecía una farmacia. La falta de pruebas dejó a salvo a la Juve, pero hasta hoy algunos de quienes vistieron su camiseta consultan a neurólogos para que ninguna enfermedad los agarre a contramano.

Carlos D’Angelo, miembro del Consejo Científico Asesor de la Sedronar y especialista en doping, descarta la vinculación entre el uso de sustancias y el Mal de Gehrig: “Al doping últimamente se le echa la culpa de todo. En una época estuvo muy arraigado en la Argentina y yo no recuerdo que haya ocurrido algo así. Además, poner bajo sospecha los muertes es complicado y poco ético. Y si el vínculo existiera, ¿por qué aparece sólo entre los futbolistas y no entre los ciclistas u otros deportistas?

La misma pregunta se hicieron quienes investigan el tema. Es por eso que en nuevos estudios aparecieron otras variables, como la inhalación de los pesticidas que se utilizan en las canchas, los esfuerzos excesivos y el abuso de antiinflamatorios. Incluso, durante un congreso sobre ELA y fútbol realizado el año pasado en Roma, en donde se reunieron neurólogos de todo el mundo, se determinó que la enfermedad es más frecuente en los mediocampistas debido a que reciben golpes más recurrentemente. Pero aún así, ¿por qué no sucede en el rugby? Nadie tiene respuestas.

Alberto Dubrovski, jefe del Departamento de Neurología del Instituto de Neurociencia de la Fundación Favaloro, cuenta que “como en muchas enfermedades, con la ELA se han detectado lugares donde se concentran pacientes que comparten determinados antecedentes”. Un ejemplo es la isla de Guam, donde se hizo frecuente una esclerosis lateral amiotrófica asociada a Parkinson y demencia. “Durante muchos años –explica– se debatió qué ocurría. Hasta que se llegó a la cica, que la gente cultiva y come. Pero para que esto pudiera tener algún efecto, debía ingerirse en grandes cantidades y la gente no comía tanto. Ahora resulta que quienes comían eran los murciélagos y concentraban enormemente esta sustancia. Y en Guam se come murciélago. Cuando los erradicaron la incidencia bajó”.

Es decir, la búsqueda de las causas de la ELA está abierta. “Se estudió de todo: si había incidencia en las mascotas, si en países fríos, si en países cálidos. Y en relación a lo que ocurre en Italia, quizá practicar deportes se convierta en un factor de riesgo. Pero no sólo jugar al fútbol. Aunque ésta es una observación que pasa de eso. Todavía no se conoce qué es lo que le da origen a la degeneración de las células nerviosas. Es un tema caliente, hay teorías, pero nada más”, afirma Dubrovski.

El misterio aún cubre al Calcio. Turchi, el último en revelar su enfermedad, debió explicar, como todos, que él nunca consumió sustancias dopantes. Sin embargo, admitió que en ocasiones echaba mano a antiinflamatorios. Pero ahora para él no es tiempo de mirar por el espejo retrovisor. Y casi que tampoco es tiempo de mirar hacia adelante: “Vivo al día, minuto a minuto. Si pienso en el futuro, me angustio”. Así es la historia de la ELA, el fantasma que recorre el fútbol italiano.

Publicado en Crítica de la Argentina

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Ausencias








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Bolivia

Cuando se observa lo que sucede en Bolivia resulta inevitable pensar en Chile. Resultan, sin duda, situaciones distintas, momentos históricos muy diferentes, pero todo parece parte de lo mismo. Entonces, recordé un artículo de Gabriel García Márquez recopilado en Por la libre, que cuenta cómo se preparó el golpe contra Salvador Allende. Hay partes que nos traen directo a la Bolivia de Evo. Yo elegí esta, que muestra de qué manera actúa Estados Unidos en estos casos.

La huelga de camioneros fue el detonante final. Por su geografía fragorosa, la economía chilena está a merced de su transporte rodado. Paralizarlo es paralizar el país. Para la oposición era muy fácil hacerlo, porque el gremio del transporte era de los más afectados por la escasez de repuestos, y se encontraba además amenazado por la disposición del gobierno de nacionalizar el transporte con equipos soviéticos.

El paro se sostuvo hasta el final, sin un solo instante de desaliento, porque estaba financiado desde el exterior con dinero efectivo. La CIA inundó de dólares el país para apoyar el Paro Patronal, y esa divisa bajó en la bolsa negra, escribió Pablo Neruda a un amigo en Europa. Una semana antes del golpe se había acabado el aceite, la leche y el pan.

En los últimos días de la Unidad Popular, con la economía desquiciada y el país al borde de la guerra civil, las maniobras del gobierno y de la oposición se centraron en la esperanza de modificar, cada quien a su favor, el equilibrio de fuerzas dentro del ejército.

La jugada final fue perfecta: cuarenta y ocho horas antes del golpe, la oposición había logrado descalificar a los mandos superiores que respaldaban a Salvador Allende, y habían ascendido en su lugar, uno por uno, en una serie de enroques y gambitos magistrales a todos los oficiales que habían asistido a la cena de Washington.

Sin embargo, en aquel momento el ajedrez político había escapado a la voluntad de sus protagonistas. Arrastrados por una dialéctica irreversible, ellos mismos terminaron convertidos en ficha de un ajedrez mayor, mucho más complejo y políticamente mucho más importante que una confabulación consciente entre el imperialismo y la reacción contra el gobierno del pueblo.

Era una terrible confrontación de clases que la habían provocado, una encarnizada rebatiña de intereses contrapuestos cuya culminación final tenía que ser un cataclismo social sin precedentes en la historia de América.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Otra vez sopa

Yo creo que esto no es verdad. Un defensor de los derechos humanos, un luchador por la diversidad de ideas y la igualdad ante la ley, que supo combatir como ningún otro a las dictaduras, y que jamás prestó sus páginas para operaciones berretas con Videla o Massera, no puede hacer esto. Pero bueno, todo puede ser, quién sabe.

La Asamblea de Trabajadores de Perfil repudia enérgicamente los aprietes de que fueron objeto varios compañeros de la editorial por firmar o estar dispuestos a firmar el petitorio de reclamo de aumento salarial ante el deterioro de nuestros ingresos, que ya de por sí eran magros.

Asimismo, denunciamos las amenazas de despido por parte de la dirección de la empresa hacia compañeros editores dispuestos a acompañar el reclamo, que en una clara actitud antisindical y antidemocrática, violan todos los derechos civiles y laborales de los trabajadores.

La asamblea realizada ayer resolvió hacer pública esta denuncia sobre el clima de persecución gremial que se vive en Perfil informando al gremio de prensa y colegas de todas las empresas periodísticas. De la misma forma, se resolvió difundir nuestro reclamo salarial para que sea conocido por todos y volver a convocarnos en asamblea para evaluar las acciones desarrolladas y resolver los pasos a seguir en función de nuestro pedido.

Ante el aumento impuesto por la empresa de dos cuotas de 5% sobre los salarios de diciembre de 2007, a cobrar en octubre y diciembre de 2008, y otra de 5% sobre los de diciembre de 2008, a cobrar en febrero de 2009 (que en los hechos sólo cubriría el descuento salarial que vamos a sufrir al hacerse remunerativo los $ 450), la Asamblea reafirma su reclamo de 30% de aumento (con respecto al sueldo actual), con un mínimo de $ 800.

Comisión Gremial Interna
Asamblea de Trabajadores de Editorial Perfil, Perfil.com y diario Perfil

viernes, 29 de agosto de 2008

Todos caen

Hoy empieza el Gran DT. Yo no me anoté. Ya son demasiadas cosas que uno no puede evitar de Clarín en la vida como para sumarle esta pelotudez. Sin embargo, ahí van todos, contentos, felices, comentando cosas tales como "lo puse a Bertolo porque es barato y hace goles". Lo que más me asombró fue ver a tipos inteligentes armando sus equipos. Cuando a uno le pregunté por qué lo hacía, me respondió: "Y, qué querés, si gano me llevo diez lucas". Suficiente. Cada día voy perdiendo un poco más las esperanzas.

lunes, 11 de agosto de 2008

Diálogos desde Pekín


Hay días en los que el chino Burgo casi no duerme.
-Nunca más de cuatro horas- dice.
Pero quemado y todo, se las ingenia para escribir bellas cronicas y clickear enviar en el momento justo, cosa que en Buenos Aires sus textos puedan llegar en tiempo y forma a la imprenta. El chino Burgo camina por Pekín con la libreta en la mano y va anotando cada detalle que observa. Los más atractivos, los mejores, suele guardarlos para sus notas, pero también regala en exclusiva para este blog algunas observaciones menores pero que son las que verdaderamente nos importan. Porque, como ya escribí acá, cuántos sabían qué era un waza ari hasta esta chica. Así que nadie venga a hacerse el interesado en estos días.
En Pekín, en este momento de la tarde argentina, duerme hasta Bonadeo.
-Ahora, acá, somos 15 boludos- dice el chino Burgo, sentado en una computadora del Centro Principal de Prensa escribiendo a un ritmo enloquecedor, rodeado, como corresponde, de chinos.
-No sabés lo grande que es este lugar, después se lo van a meter en el culo.
-Harán un campo de concentración si es necesario, los chinos no tienen drama.
Le digo a Burgo, un hombre que de repente te habla a las 11 de la noche y te dice que en un rato, a la tarde, manda algo. Y uno tiene que explicarle que la tarde, en un rato, será para él, que uno, acá, se va a dormir porque ya está, se terminó el día. Y el chino Burgo advierte que el jet lag aún lo afecta.
-Qué perdido estoy con los horarios.
Hace unos días el chino Burgo creyó ver a Roger Federer entre una bola de gente que se movía de un lado a otro en la villa olímpica. Pero pensó que era un espejismo, producto de su falta de sueño. Entonces, entrecerró los ojos claros, llevó su mano al mentón y comenzó a mover lentamente la cabeza de arriba hacia abajo, de abajo hacia arriba. Sí, era Federer, y la montonera de atletas ignotos se movía por donde él se movía.
-Lo vi, Ale, te juro que lo vi. Fue un amasijo, pero valió la pena.
Y damos fe de su pericia para detectar estrellas del deporte en los lugares más escondidos del planeta. Son virtudes: como las de cualquier buen observador que también sabe apreciar la belleza femenina.
-Atenti con Estefanía Fontanini.
Alerta Burgo ante un pedido de Buenos Aires, aunque inmediatamente se pone muy serio porque él es un hombre enamorado y su corazón no admite ningún tipo de discusión.
-Ahora yo me levanto y tengo un montón de chinitos esperando a ver qué voy hacer. Y vos tirás un papel y viene un chinito a recogerlo.
Dice Burgo, y se va. Y yo lo imagino, alto y pelado, rodeado de chinos.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Exitismo, un deporte argentino


 Es curioso: si algo no ocurre en la televisión es como si no existiera. Eso sucede con ciertos deportes cada vez que llegan los Juegos Olímpicos. Porque, para ser sinceros, ¿a cuántos le interesaba hasta hoy lo que ocurría con el yudo o la marcha? Este mes será distinto: la misma televisión que durante cuatro años ignoró a la mayoría de las disciplinas que competirá en Pekín, las recibirá con los brazos abiertos. El exitismo también es un deporte olímpico argentino. En estos 17 días no sólo habrá que resistir los horarios chinos. También soportaremos que conductores hoscos y especialistas en generalidades se dispongan a opinar sobre remo, yachting y natación como sabios conocedores. Eso ocurre con la televisión, porque la caja no es tan boba y masifica casi todo lo que toca. Si durante el lock out agrario nuestra vecina del octavo aprendió la vida de la soja, con los Juegos en tevé deportes hasta ayer marginados se instalarán en la fila del supermercado, el taxi, la peluquería.
El señor y la señora tendrán tema de conversación.
–¿Usted vio cómo corren esos negros?
–¡Y cómo saltan!, ¡es increíble!
–Me quedé hasta las cuatro de la mañana prendido a la tele.
En realidad, a nadie le preocupa demasiado quién es Usain Bolt o Asafa Powell, pero ahí estarán, en la televisión, que es lo que importa. No faltará el medallista que, a su regreso, se siente a la mesa con Mirtha o fatigue programas matinales. Pero el momento supremo estará en el living de Susana: un verdadero atleta completa su triunfo en los sillones blancos de la diva.
Pero no todo será improvisación: Bonadeo volverá a descollar desde la pantalla, pasando de una disciplina a otra como quien salta un charco. A esta altura uno piensa que ver los Juegos Olímpicos por tevé, aun de madrugada, sólo es posible con sus relatos. Alguna vez deberá llevarse, al menos, un bronce. Y después, como ya sabemos, irá a lo de Susana.

(Publicado en Crítica de la Argentina)

martes, 5 de agosto de 2008

Libertades

I. Los jugadores de fútbol son esclavos millonarios. Vean lo que ocurre: sus patrones, los clubes, tienen derechos sobre ellos. Se los denomina derechos federativos. Es decir, un tipo no puede cambiar de trabajo si el club no quiere. Salvo que tenga el pase en su poder -cosa que ocurrirá una vez que termine su contrato- el club tiene derechos sobre él porque para eso pagó y ahora quiere que le paguen. Habría que derribar ese engendro de los derechos federativos: libertad de movilidad para cualquier futbolista. ¿Se imaginan a un diario negociando el pase de un periodista? ¿Cuesta tanto ver esta cuestión con la misma naturalidad?

II. Al final, Diego volvió a tener a razón en algo. Lionel Messi tiene 21 años. Sin embargo, debió esperar que la FIFA abra la boca para tomarse un avión y hacer -se supone- lo que él deseaba: viajar a Pekín para jugar con la Selección argentina. En el medio, el argumento era: "Dejémoslo al margen de esta pelea, es un chico". Debe ser triste no poder decidir tu destino a esa edad. Messi no es un pobre pibe: es un hombre que firma contratos millonarios, viaja por el mundo y tiene sus bolsillos asegurados. Está bastante grandecito como para dejarse acompañar por un vigilante del club. El dinero, está visto, no te hace libre.

III. Algún día los futbolistas deberán romper cadenas. Aunque ese día, ya sabemos, queda bastante lejos. Hace 28 años el jugador belga Jean-Marc Bosman lo intentó. Su club, el R.F.C. Liège, le ofrecía renovar su contrato por menos plata. Como no aceptó, negoció su traspasó a US Dunquerque de Francia. Pero para que eso, el equipo belga quería una indemnización. En soledad, Bosman denunció las trabas que sufría cualquier futbolista para cambiar de trabajo. La sentencia de la Justicia fue histórica: desde 1995 se la conoce como la Ley Bosman, que no sólo permite que cualquier jugador pueda irse a otro club una vez que finalice su contrato sin previo pago, sino que también eliminó los cupos para comunitarios. Desde ese momento, los jugadores de los países de la Unión Europea, como cualquier trabajador, pueden tener libertad de movimiento dentro de la comunidad.

IV. Diego Maradona debería pensarlo: es hora de retomar su idea de sindicato.

V. Cuando el periodista habla de las borracheras de Moreno, Houseman o Corbatta se mea de la risa. La diferencia quizá es que ellos no tenían una cámara de televisión esperándolos a la salida de un boliche. Y no hubo, esta semana, un hecho más miserable que esa vigilanteada. Aunque en estos últimos días llegué a escuchar barbaridades como que "por encima de Ortega está la institución". Y la verdad es que no sé cuál es la situación de Ortega, si efectivamente es un alcohólico o si sólo tiene ganas de divertirse. Pero habría que tener algo más de cuidado cuando se habla. Así son los jueces de la vida de los demás: piden límites para Ortega, disciplinarlo, o que se vaya a Emiratos Árabes. Y en eso también se juega la libertad de una persona: ¿desde dónde un tipo con cámara y micrófono puede joder con el laburo del otro? ¿Se imaginan que nuestros jefes puedan seguirnos a todos lados y sepan qué hacemos a las seis de la mañana? Igual, conmigo sería aburrido: a esa hora estoy durmiendo.

lunes, 28 de julio de 2008

Asesino suelto

JULIAN OSCAR CORRES


  • Fecha de nacimiento: 06/09/52 Córdoba
  • DNI 10525324 Cédula 9381492
  • Profesión: Teniente Coronel Retirado
  • Domicilio: Gorosito 1246 Bella Vista – Provincia de Buenos Aires.
  • Fue procesado con fecha 06 de Junio de 2008 por considerarlo 'prima facie' partícipe necesario de los delitos de privación ilegal de la libertad (dos casos), privación ilegal de la libertad y tormentos (veintiún casos); privación ilegal de la libertad, tormentos y lesiones gravísimas (un caso), homicidio (un caso); privación ilegal de la libertad y homicidio (cinco casos); privación ilegal de la libertad, tormentos y homicidio (once casos); privación ilegal de la libertad, tormentos y desaparición forzada (seis casos); desaparición forzada de un niño nacido en cautiverio (un caso); delitos todos ellos de LESA HUMANIDAD y configurativos de GENOCIDIO.
  • Señas particulares: tez blanca, pelo castaño, estatura baja (aproximadamente 1, 65 mts.), delgado.
  • Se fugó de la Delegación Local de la Policía Federal en el día de la fecha aproximadamente a las 06.00 horas de la mañana.
  • Se encontraba vestido con jogging color gris al momento de la fuga.
Ante cualquier dato respecto del nombrado Julián Oscar Corres comunicarse a los siguientes teléfonos: 0291 – 4524437 / 45501

jueves, 17 de julio de 2008

Cleto

- ¿Quién le paga la habitación de más de cien dólares la noche a De Angeli?

- Él mismo, de su bolsillo. ¿Qué te pensás? El Melli no es ningún tirado.

La gente mal pensada nunca falta. Siempre poniendo el foco en cuestiones menores. En fin, en una escena digna del cine yanqui -con héroes, menciones a la cuestión nacional, a las guerras pasadas, a la unión de todos-, Julio Cleto Cobos le asestó un golpazo al gobierno nacional y popular para darle el victoria a la derecha agraria del piquete de la abundancia. La patria sojera. Pero no fueron todas malas noticias. A pesar de Julio Cleto, la Concertación Plural sigue firme. Incluso, nunca fue tan amplia como ahora: el acuerdo con Ramón Saadi, un ejemplo de lucha contra la impunidad de los hijos del poder, será decisivo para caminar hacia una justa distribución de la riqueza. Una pena que no se haya llegado hasta Carlos Menem. Porque aunque se hicieron todos los esfuerzos para que pasara la noche en el Otamendi, el hombre -como todos saben, un demócrata- se levantó de la cama y se sentó en su silla para intervenir -balbucear- por primera vez en un debate como senador.

- ¿No estás un poco podrido del tonito campechano de Buzzi?

- ¿Y la manito? ¿Le viste cómo mueve la manito?

- Odio el folclore.


Y ahora te quiero ver. No sé cómo salís de esta. Porque si construís así, la pagás. No te creen. No discutís la acumulación de la tierra, mantenés la ley de explotación del peón rural, mentís en el Indec, ponés tope a los salarios, subsidias a tus amigos, te apoyás en la burocracia sindical más rancia. No te creen. Y se te deshilacha la base de apoyo. Fijate: te la jugás en la calle y perdés -no podés perder como perdiste- y ahí empezás el declive. Contás los votos una y otra vez para terminar pidiéndole la escupidera a Saadi, que andá a saber qué te sacó a cambio. Pero no llegás y un radical te la pone. La autocrítica debería estar entre tus prioridades. Es más, creo que debería ser lo único en lo que pensar.

Del otro lado, celebran los señores que quieren seguir enriqueciéndose con la soja a seiscientos dólares. Una causa noble que la izquierda sojera -de algunas cosas no se vuelve- acompañó hasta las últimas consecuencias. Yo no festejo el triunfo de Miguens. En una guerra de garcas contra garcas, la mierda sale viene de todos lados. Y yo acá huelo mucho olor a bosta. Pero bueno, vos decís que no, que cómo no apoyar al gobierno ahora que viene la derecha golpista, que se niega a la redistribución del ingreso. Y esas cosas. ¿A quién se le ocurrió que con Moyano, Cavalieri y Alperovich podías frenar a la derecha? Si vos mismo mostrás tus limitaciones, te suicidás. Y al final te jugaste a todo o nada por 120 dólares la tonelada. Y se te fue todo a la mierda. No parecés ni peronista.

- No entiendo nada, ¿a quién le hablás?

- Hablo solo.

domingo, 6 de julio de 2008

Antes lucha, ahora circo

Qué abajo se vino el peronismo combativo. Verlos ahí, en los palcos, cantando el insulso hay que votar, hay que votar, las retenciones del gobierno popular. Todo con un convencimiento digno de las grandes luchas revolucionarias. Y pensar que alguna vez, hace muchos años, batieron el parche con el ni votos ni botas, fusiles y pelotas o con el clásico Perón, Evita, la patria socialista sin contar aquel deseo de construir el Hospital de Niños en el Sheraton Hotel. Ahora las retenciones del gobierno popular. como si se hubiera expropiado a la United Fruit Company. Es, por lo menos, triste.

Perdimos estabilidad
no sabemos de qué lado
vamos a quedar parados
se agotó lo natural
mentimos una vez más
no cantamos la verdad
en nuestra vida real
siempre fuimos decadentes
tuvimos la libertad
apretada entre los dientes
alguien cantó no va más
con los párpados pegados
por un sueño postergado
nos cansamos de luchar
demasiada camiseta
y cada vez menos gambeta
la sonrisa cuesta más
de qué país estoy hablando
las neuronas van marchando
mucho traje de fajina
y con el precio que tiene
este lugar me conviene
gente fina, delincuente
algunos ya diputados
y brindo por nosotros
dos tarados que les pagamos
antes Pelo, ahora Gente
antes lucha, ahora circo
antes pán, ahora clonazepán
pastillas la última esperanza negra
podés pedirle pastillas a tu suegra
no me digas la verdad, no me mientas
ya me dí cuenta que no es lo que era
de eso se dá cuenta cualquiera
antes o después de las rosas
ves a través de las cosas.
Clonazepan y circo, Andrés Calamaro

lunes, 30 de junio de 2008

"Como siempre que se cambian los papeles
voy a quedarme dormido en tu cintura.
Y si me despierta el día presumido,
déjame quedarme un poco en las alturas.
Para qué contar el tiempo que nos queda,
para qué contar el tiempo que se ha ido,
si vivir es un regalo y un presente
mitad despierto, mitad dormido,
mitad abierto, mitad dormido"

jueves, 26 de junio de 2008

Alfredito

No sé bien por qué me metí ahí pero de repente caí en C5N, más conocido como Cristina 5 Néstor, y escuché a un movilero hablar de Alfredito, que Alfredito había descansado, que había pasado bien la noche, pero que ahora volvía a la plaza, su lugar, y que la gente -la gente- venía a sacarse fotos con él, con Alfredito, la nueva atracción turística del campamente ese que armaron frente al Congreso. Todo me hacía creer que se trataba de De Angeli, al que, insólitamente, este muchacho lo llamaba así, como dije, Alfredito; pensé que lo estaban gastando incluso, qué suelto este pibe, me dije, hasta que, advertido de que me hablaban de un toro inflable, concluí que al que gastaban era a mí, por no decir a todos los que en ese momento perdían el tiempo en ese canal.

El momento fue tan contundente en el papelón, tan vengonzante, que desde el piso una chica acotó que Alfredito había sufrido un atentado. A la mierda, pensé, el nivel al que llegamos ya es un corte Carozo y Narizota con la diferencia de que estos ponen la trucha frente a las cámaras. Ni eso, la desinformación era tal que el toro ni siquiera había sido pinchado, o lo que era lo mismo para estos señores, ni siquiera había sufrido un atentado. Yo me fui, no lo soporté, preferí seguir, como corresponde a esas horas de la tarde, con el programa de filosofía de Feinmann mechando cada tanto con Intrusos porque uno nunca sabe. Pero me tenté, y cuando Feinmann terminó con Walter Benjamin bajé un canal y vi que estos señores seguían con el toro, esta vez preguntándole a unos chicos que andaban por ahí qué otros animales debían ir a la plaza. No se rían pero creo que hasta los chicos se dieron cuenta de que debían correrse de escena para no ser burlados al otro día. Sin embargo, el movilero siguió, seguramente apurado desde estudios, preguntándole a las personas que andaban por el lugar que qué opinaban de Alfredito, que si le gustaba más que la pingüina Cristina (sí, ya sé, están todos locos, pero es lo que hay) y sus distintas variantes.

Llegamos ahí, compañeros, a la profundidad del debate que nos proponen algunos medios. Una hora de Alfredito como si estuvieran haciendo una nota en el zoológico en vacaciones de invierno. Pero no: se están discutiendo algunas cuestiones un poco más importantes, de las que seguramente vos, yo y millones más saldremos perdiendo gane quien gana, como casi siempre. Pero bueno, tampoco nos tomen por pelotudos. Yo sé que el flaco no tiene la culpa, lo mandan a hacer eso, lo apretan, de lo contrario no cobra. O termina como los trabajadores de Minuto Uno, en la calle, doce despidos a manos del pensador contemporaneo, Samuel Gelblung. ¿Cómo puede un tipo cargarse así a doce laburantes, y seguir caminando como si nada? Bueno, se trata de un personaje que dirigió una de las publicaciones cómplices de la dictadura y se rearmó.

Pero vuelvo a C5N. Se ve que al kirchnerismo no le cierra el número y hay que hablar de cualquier boludez. Aunque C5N tampoco era el único porque probé en Todo Noticias y adivinen en qué andaban. Yo a esa altura me imaginaba la situación: el minuto a minuto (¿existe en el cable esa porquería?), medimos bien, vayamos con Alfredito que rinde. Yo por las dudas apagué la tele -Intrusos sin Rial no es Intrusos, Ventura, sabelo- y seguí en otra. Hasta que me llamó mi vieja y entre una cosa y otra me dijo: "¿Viste que ahora llevaron una paloma gigante al Congreso?" "¿Dónde lo viste?" "En C5n".

El puente

Este gobierno es hipócrita. Eso, como mínimo, porque es muchas cosas. La mentira, la manipulación y el doble discurso son sus armas preferidas. El día en que Néstor Kirchner utilizó a Darío Santillán y Maximiliano Kosteki para pegarle a Clarín en su show ante las cámaras, recordé una de sus primeras mentiras: que nadie quedaría impune por la masacre del Puente Pueyrredón. Pero, ¿por qué creerle a un gobierno -sea de ella, sea de él- que basó su construcción política en sectores rancios, que mantiene un país en niveles de pobreza altísimos, que solventa un capitalismo de amigos con los mismos personajes que se enriquecieron de la dictadura para acá? Al cabo, ellos, los Kirchner, también se enriquecieron durante la dictadura. Como dice Atilio Borón, este gobierno ni siquiera es reformista. Esta pelea que mantiene con el campo muestra más de su hipocresía: habla de distribución de la riqueza mientras los negociados de los socios siguen intactos, mientras las rentas financieras no son gravadas y los pooles de siembra recaudan paladas. Y la verdad es que todos estos caceroleros, dirigentes rurales, y el hombre de campo que hace rato que no veo, me caen bien para atrás. Pero yo, ni campo ni K. Mientras tanto, recuerdo a Darío y Maxi, y lo que importa: todavía hay muchos que siguen impunes. Lo que sigue, a seis años de sus fusilamientos, es un informe especial de Prensa de Frente.

A 6 años de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, la causa que debía investigar las responsabilidades políticas de estos crímenes no avanzó más allá de su mera existencia formal. Los funcionarios denunciados no fueron investigados; ni siquiera fueron citados a declarar. La pista que apuntaba a la participación de la SIDE fue descartada sin más. Como si faltara algún otro dato que certifique la falta de voluntad política, al día de hoy la última foja del expediente que instruye el fiscal Osorio señala que aún no pudieron, después de 6 años, establecer a qué personas corresponden 4 líneas telefónicas utilizadas para comunicarse con los asesinos el mismo día de los crímenes. Analizamos el expediente junto a Alberto Santillán, papá de Darío, que sintetizó: "en todos estos años lo único que hicieron el fiscal y el gobierno fue encubrir el asesinato de mi hijo". La lucha por justicia seguirá con movilizaciones y escraches, anuncian desde los movimientos sociales que hoy se movilizan y mantienen el reclamo por el esclarecimiento de los asesinatos de sus compañeros.

La causa caratulada como "Ruckauf y otros sobre homicidio" lleva el número de expediente 14215/2003 y fue presentada días después de los asesinatos por Mabel Ruiz, mamá de Maximiliano Kosteki, para que se investiguen las responsabilidades políticas, pidiendo que se cite a indagatoria al entonces canciller Carlos Ruckauf, al ex presidente Eduardo Duhalde y al entonces gobernador bonaerense, Felipe Solá. En seis años acumuló 12 cuerpos, pero su lectura no da cuenta de ningún avance, según reconocen fuentes del juzgado y pudimos constatar junto a Alberto Santillán y Marcial Bareiro, uno de los manifestantes heridos del Frente Popular Darío Santillán, y querellante en la causa junto a otros heridos y los familiares.

Los responsables políticos del accionar represivo, impunes

El 9 de enero de 2006 culminó el juicio a los actores materiales, con condenas a cadena perpetua a los policías que dispararon causando la muerte a los jóvenes manifestantes. En el transcurso de aquel juicio, el ex presidente Duhalde, el entonces secretario de Seguridad de la Nación Juan José Álvarez, y el ex jefe de Gabinete Alfredo Atanasof, fueron excusados de prestar declaración bajo el argumento de que debían ser investigados por su presunta responsabilidad en esos hechos, y para ello existía la causa que instruía el Fiscal Osorio en la Fiscalía Federal Nº 10 de los tribunales de Comodoro Py. En los fundamentos de la denuncia se hace referencia a las declaraciones de Atanasof que un día antes alertó que se iba a impedir la protesta "fuera como fuera" y que el gobierno estaba ante "una declaración de guerra"; los dichos de Duhalde, señalando que la protesta "no se iba a permitir, que había que poner orden", y las declaraciones en el mismo sentido de Ruckauf, Juan José Álvarez y el entonces gobernador Solá, creando previamente el clima político necesario para la represión y las muertes, y justificando los crímenes realizados con afirmaciones que se demostraron tendientes a encubrir los asesinatos. En el caso de Álvarez, su responsabilidad directa como secretario de Seguridad de la Nación ante un operativo que contó con la participación coordinada de tres fuerzas Federales bajo su mando en la represión, tampoco dio lugar a investigación alguna. A dos años y medio de aquella chicana jurídica elaborada desde el duhaldismo, ninguno de ellos tiene motivos para estar preocupado ante una causa en la que no hubo voluntad política de investigar. Hoy, Atanasof es representante del país ante el MERCOSUR; Duhalde vuelve a mostrarse como un político en plena actividad, y su secretario de entonces, José Pampuro (también mencionado en la causa) es un encumbrado referente del gobierno actual.

La pista de la SIDE, descartada sin más

La vinculación probada entre la sede Billingursth de la SIDE y el comisario Fanchiotti, dato surgido por el análisis de cruces de llamadas realizado como parte de la instrucción de la causa que se tramitó contra los policías en Lomas de Zamora, fue descartada por el fiscal Osorio sin más. Una sola foja en los 12 cuerpos hace referencia al informe que la SIDE remitiera a la fiscalía, que lleva un membrete con la leyenda "Estrictamente secreto y confidencial" y al final la firma de Hugo Gándara, Director de Asuntos Jurídicos del organismo de inteligencia en ese entonces, donde el responsable jurídico de la SIDE se limita a "informar", de manera más que confusa, que "las llamadas efectuadas al celular aludido (por el celular de Fanchiotti) habrían sido hechas por un agente del organismo de rango inferior, en función de un aparente relación de conocimiento mutuo con el nombrado, y "prima facie", en cumplimiento de tareas regulares como obtener información luego de producido los trágicos sucesos". "Habrían sido", una "aparente" relación de conocimiento, "prima facie" en cumplimiento… Evasivas para cumplir con la formalidad de encubrir la actuación de agentes del organismo en el desarrollo de la represión que terminó con los crímenes conocidos. Haber dejado sin profundizar este indicio concreto adquiere mayor gravedad si se tiene en cuenta que la SIDE es un organismo dependiente en forma directa de presidencia de la Nación, y de lo que se trata en esta causa es de establecer los vínculos del poder político de entonces con los asesinatos.

Aún no averiguaron con quiénes hablaron los asesinos aquel día

De los llamados telefónicos que aparecen como sospechosos, realizados o recibidos por los policías condenados por los crímenes, hay cuatro números que aún no fueron identificados en la causa. Después de 72 meses, en la última foja que tiene el expediente y que lleva el número 2192, el fiscal cita a los responsables de las compañías telefónicas para que expliquen por qué los números que la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC) establece en un informe del pasado 12 de junio de 2008 que deberían figurar en su nómina, no pueden ser identificados. Es decir: desde teléfonos no reconocidos por las compañías Telefonías Móviles Argentinas SA (hoy Movistar), Telecom Personal y Nextel, que deberían tener información sobre sus titulares, se realizaron comunicaciones que triangulan a ministros del gobierno de Duhalde con el Jefe del operativo condenado a prisión perpetua, Alfredo Fanchiotti. Sin una investigación adecuada, no se puede confirmar pero tampoco descartar que se trate de teléfonos no registrados, justamente con el fin de garantizar vías de comunicación necesarias para la coordinación represiva ilegal que terminó con muertos en Avellaneda aquel 26 de junio de 2002. Curiosamente, la cita para identificar con quiénes hablaron ese día los asesinos, será este mismo 26 de junio, a la misma hora en que se cometieron los crímenes, pero seis años después. Aún así, fuentes de la fiscalía descreen que esas entrevistas con directivos de las empresas lleguen a algo: "pasó mucho tiempo, tal vez esos números ya no se puedan identificar", explican.

Búsqueda de justicia por fuera de los tribunales

El Fiscal Miguel Ángel Osorio, ya había sufrido una movilización de protesta un año atrás, en vísperas del 5º aniversario de los asesinatos. Ante los tribunales de Comodoro Py donde tiene su despacho, protestaron los familiares de los jóvenes asesinados y sus compañeros de militancia, hoy agrupados en el Frente Popular Darío Santillán. Desde estas organizaciones convocan para este 26 de junio a una nueva movilización al Puente Pueyrredón para conmemorar a los jóvenes caídos, y para renovar el reclamo de justicia: "ya no vamos a esperar más nada de esta causa. Con la movilización logramos las condenas perpetuas de los policías, y con la movilización vamos a instalar a partir de ahora la responsabilidad de Duhalde y sus ministros en los hechos, y de este fiscal (por Osorio) en la impunidad. Recordemos aquella consigna que marcó la lucha por justicia en los últimos años: si no hay justicia, hay escrache", advierte Marcial Bareiro, querellante y militante del MTD y del Frente Popular Darío Santillán.

lunes, 9 de junio de 2008

La muerte del canalla

"El crápula se ha muerto/se acabó el alma negra/el ladrón/el cochino/se acabó para siempre/hurra/que vengan todos/vamos a festejarlo/a no decir/la muerte/siempre lo borra todo/todo lo purifica/cualquier día/la muerte/no borra nada/quedan/siempre las cicatrices"
"A la muerte de un canalla", Marío Benedetti
La muerte no hace mejores a las personas. Se murió Bernardo Neustadt. Y se murió como lo que era: un hijo de puta. Nada va a arreglarlo. Pero me pasa desde hace mucho que no puedo celebrar la muerte; me pasa que veo a la muerte como una señora traicionera que anda por nuestras vidas llevándonos con ella a ninguna parte y por distintas causas. La muerte nunca es una buena aliada. No es que visitó a Bernardo porque tuvo ansias de alguna justicia: la muerte no conoce de esas cuestiones. Esta señora, la muerte, tal vez vestida de negro -quién sabe, quién cree- después de ir por Bernardo pasó por otra casa, otro barrio, otro pueblo, y se llevó a un pibe que curtía paco, a un hombre que no tuvo para remedios o a un bebé al que no pudieron darle de comer. Fue ella, estoy seguro, ella sola, por sus propios medios. O tal vez yo esté equivocado y haya muchas muertes, todas con caras distintas: buenas, malas, justicieras, bondadosas, crueles, silenciosas. Acaso la que le tocó a Bernardo sea una muerte justiciera, una muerte que desea poner las cosas en su lugar. Aún así, yo no le confío a la muerte mis alegrías. La muerte es una frontera, es la peor de todas. Sé que a veces puede ser necesaria -las muertes necesarias- pero prefiero no tenerla como aliada, ni tomarla de la mano cuando ella, de repente, nos hace un guiño; prefiero no deberle nada por si acaso ella decida cobrarlo alguna buena vez. Aún así nada me quita a mí la conciencia de saber quién fue Bernardo Neustadt, qué significó y cómo actuó en cada lugar y momento en el que estuvo. Como para recordarlo cada vez que intenten lavarle la cara. Pero que la muerte vaya por su camino, que yo con ella no quiero nada. Aunque ese poema de Benedetti le calce tan al cuerpo a su obituario, aunque el mundo vaya a ser un poco mejor sin él; aunque nos tiente, aunque den ganas, yo con ella no me abrazo.

viernes, 6 de junio de 2008

Un día morenista

Mi amigo me sopló por lo bajo: "El día del periodista es un día patronal". Y todo porque lo que se festeja es la salida del primer periódico patrio, independentista. Se celebra, este 7 de junio, la creación de la Gazeta de Buenos Ayres (sic) que fundó Mariano Moreno. Yo no sería tan radical en la idea: había en aquello un ideal de verdad más fuerte del que hoy tienen los diarios; quiero decir: podríamos pedir que el día del periodista se cambiara hacia otra fecha, pero todo criterio es arbitrario. "El día del asesinato de Rodolfo Walsh", me dijo mi amigo. Y puede ser.

"El día de la Carta Abierta a la Junta Militar", siguió y de inmediato cayó en la cuenta de que estaríamos festejando el día del periodista un 24 de marzo. "¿Y si mejor lo dejamos así?", sugerí, ya cansado de buscar días —a veces me agarran esas vagancias, sobre todo cuando se trata de fechas. "Además, es Moreno, un jacobino, un revolucionario", le dije como para convencerlo.

"Mirá, lo que yo no me banco es que me saluden las agencias de prensa", me dijo, "porque los prenseros son insoportables; son los que todos los días te rompen las pelotas para que publiques tal o cual cosa, o para que no publiques esto o aquello".

Él porque es envidioso: se queja de las tarjetas pelotudas que le mandan por correo porque nadie le mandó una caja de vinos, algún libro, un champán. "No seas boludo", dijo, casi violento. Pero tengo razón: si el tipo recibiera esas cajas tan lindas que mandan ahora, alguna memoria flash de esas que ya no valen dos mangos, una picadita con ricos quesos, salamines y jamones, no diría un carajo. "En serio, y si proponemos cambiar el día", me dijo. Y lo mandé a la mierda.

jueves, 5 de junio de 2008

El hombre de campo le dice no a la represión

No recuerdo si era malbec o cabernet, pero G. se sirvió vino y lo saboreó. "Es bueno, che, muy frutal", dijo, y vaya uno a creerle. G. ahora tomó la copa y comenzó a dibujar en el aire círculos concéntricos. Recordé, justo ahí, que detesto esa tendencia posmoderna a degustar el vino como si se fuera un gran catador. La culpa de eso la tiene el canal Gourmet. G. hizo unos círculos rápidos, vertiginosos; después husmeó el líquido, como si supiera lo que hacía y sorbió corto. De fondo llegaba la voz de Marcelo Tinelli, que decía algo así como el puntaje para la señorita tal y no se entendió más nada.

-Encima nos mandan la gendarmería, nos llevan presos. Imagínense, en cuanto sigan en esa se les va a armar un quilombo que mejor no les cuento.

Y yo quería que G. cuente, que cuente todo, cada detalle del quilombo que se les venía a los que les mandaban la gendarmería. Pero mejor, pensé, es no interrumpir al hombre de campo cuando el hombre de campo está con ganas de hablar, copa en mano, un buen vino. Y hasta quizá nos cuente todo y yo ni siquiera tenga que abrir la boca.

-Ya que nos repriman es el colmo, no les alcanza con meternos la mano en el bolsillo.

Dijo G. y no me miraba a mí sino a otro hombre, que no es de campo, y quizá tampoco de ciudad. Pero yo quería que cuente, pero tampoco iba a hablar. Ahí, en esa mesa, yo tenía que ser un antropólogo cuidadoso para que mi objeto de estudio no sufra la intervención externa. Así que me dediqué al silencio y, por qué me iba a privar, me serví un poco de vino.

-Por eso ahora se viene el partido del campo, del agro, o lo que sea, porque de una vez por todas en este país tenemos que empezar a mandar los que ponemos la guita.

De qué país hablaba G. no sé. En este, en el que estamos ahora, desde hace muchos años que mandan los que ponen la guita. Aunque si lo pienso bien mandan más los que se la llevan. Porque poner, lo que se dice poner, tanto no la ponen. Quizá el hombre de campo se refería a eso: a que no la quieren poner, se la quieren llevar toda. Después, en la tele, se escuchó algo de Carlos Fuentealba. Giré la cabeza y vi el rostro del maestro asesinado. Un segundo. Dos segundos. Y pensé: qué sabrá este boludo de represión.

Fotos: Prensa de Frente

sábado, 31 de mayo de 2008

Jotaerre

Mañana se juega la última fecha del Clausura uruguayo. River y Peñarol son los punteros del torneo. River, nuestro crédito, jugará con Juventud. Peñarol lo hará con Rampla Juniors. En este espacio nos reconocemos hinchas de River, aunque mucho más de Juan Ramón Carrasco, el único director técnico que merece protagonismo. Algo de esto ya lo hablamos acá, aunque en ese momento me guardé las dos charlas telefónicas que tuve con Carrasco: "No quiero un cinco como Bastía sino como uno como Verón"; "mis jugadores no pegan patadas, no hacen tiempo no pegan codazos, no discuten; benefician el espectáculo con buen futbol". Y así muchas frases más. Entonces, como nos gusta fútbol del bueno, deseamos una fiesta en barrio El Prado.

“El fútbol es un arte y River es barroco, no es clásico. Son muchas horas de entrenamiento. Si es música o pintura, es un estilo barroco con algo de gótico: mucho trabajo con muchas puntas. Tenemos jugadores rápidos y técnicamente bien dotados. A eso le agregamos variantes para que el jugador tenga alternativas a la hora de definir y no deba improvisar. Siempre jugué con tres puntas y mucha contundencia. Y está el diez, que para nosotros es fundamental”.
Juan Ramón Carrasco
Esto y algo más, puede leerse aquí.

sábado, 24 de mayo de 2008

Feinmann tiene razón


Le faltó un poco más de precisión: cuando dijo que "no hay pelotudo que no tenga blog y ponelo en negrita" le pifió. No, José Pablo, todavía hay millones de pelotudos sin blogs. Ya habrá tiempo para cada uno. Mientras tanto, hay que decirlo, no hay pelotudo que no comente. Lo demuestra este blog -no este en el que escribimos, mis queridos, sino ese que linkeé. Cada uno que se suma le va dando un poco más la razón a Feinmann. Y eso que no lo vieron en el canal Encuentro, donde mientras explicaba a Marx, lo parafraseaba: "Internet es el opio de los pueblos". Un filósofo tiene que provocar, de lo contrario que calle. Feinmann provocó. Y la corporación bloguer -con los comentaristas como parodia exacerbada- salta como un grupito de niños de jardín. Viven tan al palo, tan en la inmediatez, que no se dan el lugar para reflexionar. Mucho menos para leer Últimos días de la víctima o La sangre derramada. Por decir algunos. Si frenaran -unos minutos, no pido más- tal vez pudiera surgir algún debate. Pero a caballo del impulso parecen más pelotudos de lo que cree Feinmann.

Para cerrar, los dejo con el compañero Bombita Rodríguez, el único montonero al que admiran blogueros y comentaristas.


lunes, 19 de mayo de 2008

Ay, el hincha

Hay una estupidez generalizada y es, más o menos, que los hinchas son lo mejor que tiene el fútbol. Algo así dicen otros de los jugadores. Y Quique Wolff, ya sabemos, lo dice de la pelota. No importa. Vayamos a esta cuestión de los hinchas, la gente. Tal vez tenga la culpa esa película de Discépolo. Es lo más probable. Resulta que todo lo que hagan se justifica bajo el manto tan clasemediero de que pagan la entrada. O lo arreglan con el sentimiento, la pasión, que a esta altura ya es la culpable de barbaridades mayores. El hincha es como el cliente: siempre tiene razón. Una idea bien capitalista, bien de lo que es el fútbol.
Funciona así: el equipo en el que juega este muchacho, Ahumada, pierde un partido bastante insólito, entonces los hinchas lo putean de todos lados, le tiran maíz, son todos cagones, gallinas, no sirven para mierda. Y los jugadores muzza porque a los hinchas hay que respetarlos y todo eso. Pero Ahumada, que no había estudiado esa regla, dice eso de que las tribunas se quedaron en silencio -silencio atroz, dice- y para rematarla le agrega aquello de que la Bombonera efectivamente -comprobó él- latía. Claro, imagínense, cómo va a tocar a los hinchas, eso no se hace. De ahí en más, lo obvio: el corito de señoras gordas con camisetas de fútbol de distintas épocas le recomienda que se vaya a la mierda, sin dejar de advertirle que es un hijo de puta, por lo que también puede irse a la puta que lo parió. Yo no sé qué es lo mejor que tiene el fútbol -aunque puedo inferir qué es lo peor- pero el hincha seguro que no. Como dice Fernando Niembro –nótese el tenor de la cita-, el hincha es veleta.
Pero eso no es nada: el hincha es la personificación del autoritarismo; es la negación del otro. Y acá alguno me va a venir con eso de que no todos son así. No me jodan: la generalización ha hecho ciencia. Este pibe, Ahumada, dio una opinión, tal vez una verdad, y por eso tuvo que bancarse que le dijeran de todo; tuvo que tragar saliva, mirar el piso, mientras el hincha, amparado en la impunidad de la demagogia, le esmerilaba la autoestima a puteadas. No faltará el trasnochado que nos aclare que es un profesional, que para eso le pagan, que debió callarse y que entonces que se la banque. Otra parte del decálogo menemista que demuestra el daño que el dinero le ha hecho al fútbol: el problema no es Ahumada sino la plata que cobra. El hincha es de lo peor; aunque Galeano diga que jugar sin hinchada es como bailar sin música. Pero yo no digo jugar sin hinchadas; ya dije qué había que hacer: amateurismo.

Mientras eso no pase, vayamos a ver al River uruguayo. El River de Juan Ramón Carrasco, un equipo que si le cabe te hace siete. Y cuando pierde, pierde a lo grande: se come seis goles; pero como ya había hecho tres te terminás yendo con la panza llena. Ahora se viene un momento crucial: el domingo se juega la última fecha del torneo uruguayo. River está puntero con Peñarol y tiene que jugar de local con Juventud. Como sé que está difícil la mano para llegar hasta al Prado de Montevideo, les dejo una página donde pueden enterarse los resultados. Ver jugar a este equipo vale mucho más la pena que ver a cualquier otro de acá. Además, tiene pocos hinchas. Acá van las siete pepas que le hizo a Rampla Juniors. Díganme si los goles que se pierden no son mejores que los que hacen.