viernes, 12 de octubre de 2007
Mensaje encriptado
Al menos eso dice Samurai, según especialistas.
No ampliaremos.
Clarín respondió a la queja boliviana
Kirschbaum, en la columna titulada "Una protesta sin argumentos", sostiene que la "lectura (de la carta) exime de mayores comentarios y demuestra que quien firma la protesta no entiende de lo que se trata".
Además, en el cuerpo principal del diario se transcriben algunos párrafos de la queja, bajo el título "Insólita protesta de la Embajada de Bolivia por la tira 'La Nelly'". El artículo va acompañado de una columna de Ricardo Roa y otra de Langer y Mira.
"Quienes leen día a día La Nelly saben que nuestra tira es satírica y es irónica. Conocen a Catalina, la vendedora boliviana, uno de sus personajes más exitosos y completos. Ella es inteligente, culta, audaz, informada, todo lo contrario del esterotipo discriminatorio. Saben también que los lazos que la unen a Nelly son de amistad y de convivencia cotidiana, modelos positivos de integración", aseguran los autores.
Y agregan: "Hoy estamos atrapados en un lamentable desencuentro. Un momento más de este tiempo de absurdos tales como la incompresión y el totalitarismo, de ese dolor que impulsa nuestro trabajo, aunque siempre elegimos para expresarlo el camino de la risa".
El Che, El País y la coherencia
A propósito de este post, un amigo de esta casa, Rodrigo Orihuela, me alertó sobre una perla aparecida en el blog de Ignacio Escolar. En su editorial del 10 de octubre, el diario español El País se encarga de volver a fusilar al Che. Entre otras barbaridades, asegura que Guevara perteneció a una “siniestra saga de héroes trágicos”. No se trata de una publicación de derecha sino nada menos que del periódico que le brinda servicios a Página/12. Pero lo mejor viene acá: Ignacio sacó a relucir un editorial de diez años atrás, cuando los restos del revolucionario fueron repatriados a Cuba. Allí El País sostenía que el Che era “el guerrillero más emblemático y seductor de la revolución cubana” y se envalentonaba al decir que "renace la estampa" de Guevara. Se puede cambiar de línea editorial en diez años, pero tan a contramano parece un papelón.
Gracias Rodrigo.
El Che, quién te ha visto y quién te ve, en Escolar.net
jueves, 11 de octubre de 2007
Cínico
En el Portal Electoral se encuentran cosas como esta.
miércoles, 10 de octubre de 2007
La comunidad boliviana, contra Clarín y La Nelly
Señor
Ricardo Kirchbaum
Editor General del diario Clarin
Presente.- Ref.- Historietas cómicas sobre Bolivia y bolivianos
Señor editor:
La Embajada de Bolivia en la Argentina, le hace conocer que las historietas cómicas bajo el nombre de “La Nelly”, cuyo autor es Langer y Rubén Mira, correspondientes a las ediciones de Clarín del 8, 9 y 10 de octubre, han generado una profunda molestia en la Colectividad Boliviana residente en Argentina, en el pueblo boliviano y en el gobierno de mi país. La libertad de expresión e información no puede ser confundida con el libertinaje para ignorar, ofender, insultar, humillar y acusar.
1.- En dichas tiras cómicas se dice que Bolivia es “capital” de Irán. Y esto no lo aceptamos. Bolivia es un país soberano, digno, libre y democrático, que tiene un presidente indígena, que llegó al gobierno con el 54% del respaldo popular, votación que nunca fue lograda por otro partido político en los 25 años de recuperada la democracia. El caricaturista de “La Nelly” tiene la libertad para emitir una visión sobre las relaciones internacionales de los países. Pero debe saber que Bolivia es un país libre para firmar acuerdos con cualquier nación buscando la paz y el desarrollo. El Presidente Morales está en contra de las armas, el terrorismo, el narcotráfico, la violencia, el uso de la tecnología que acaba con la vida. Por ello propuso que en la nueva Constitución Política -que está siendo redactada- se elimine “el derecho a la guerra” y no se permita las bases militares extranjeras. En Bolivia se está trabajando por la vida y no por la muerte. La vida resultado del respeto a las leyes y a la naturaleza; la paz fruto de la justa distribución de los recursos económicos y naturales; la inclusión de los que eternamente fueron marginados del acceso a la tierra, a la salud, a la educación.

2.- “Les bloquearemos sus puertos”, es otra de las frases que aparece en las caricaturas. Se da a entender que Bolivia tiene mar. Usted sabe que mi país no cuenta con una costa marítima desde hace más de un siglo y que hoy tiene la esperanza de volver a los puertos, a través de diálogo pacífico y diplomático. Burlarse de un tema sensible y patriótico como la mediterraneidad, es inaceptable.
3.- Insistentemente, el caricaturista utiliza la palabra “chola” que en Bolivia tiene una connotación racista, despectiva y humillante. ¿No será que más allá del significado semántico de dicha palabra, el humorista tiene una intencionalidad xenófoba? Cuando el humorista dibuja a mujeres bolivianas desnudas y un militar desde un barco les dice: “Sal de ahí chola” o “Dale, loca, afloja”, se entiende como un desprecio a los inmigrantes indígenas. En muchas culturas, mostrar a una persona desnuda, es sinónimo de castigo, es una humillación. ¿O será que el caricaturista hace referencia a la pobreza y condición indígena? ¿No es esto una actitud retrógrada? ¿Es delito ser inmigrante? ¿Dónde está la solidaridad? ¿En qué queda la integración y la reciprocidad de las naciones y de sus habitantes? ¿No quiere decir que los conquistadores e invasores nos descubrieron desnudos a los indios?
4.- Para referirse a las bolivianas que se dedican a la venta de hortalizas, se inventa el nombre de Asociación de Verduleras Bolivianas Argentinas (AVBA) que se puede parafrasear al ALBA, la Alternativa Bolivariana para las Américas que con todo derecho y libertad suscribió Bolivia.
5.- Se usa la frase: “Claro, gracias a los inspectores de migraciones y de la AFIP experiencia en combate cuerpo a cuerpo, tienen bastante…”. ¿El caricaturista no está buscando poner en duda la moralidad y honestidad de las mujeres inmigrantes bolivianas?6.- Se habla del “eje del mal en el río de la plata”. ¿Con esto se pretende decir que los bolivianos residentes en este país somos malvados? ¿Qué tienen que ver los acuerdos entre Bolivia e Irán con los bolivianos en la Argentina? ¿Por qué mezclar relaciones de dos países con la comunidad boliviana, la producción de tomates y los elevados precios?
7.- “Ey, cholas”, es otra de las frases de desprecio que usa “Langer y Rubén Mira”. Pareciera que con esto se busca responsabilizar a los bolivianos de la elevación del precio del kilo de los tomates cuando muchos especialistas aseguran que ese problema es más complejo que la supuesta sed de lucro de unos agricultores o pequeños vendedores.
8.- En las tiras cómicas de los tres días, se usa un lenguaje bélico (“conflicto internacional”, “submarino atómico”, “enfrentar”, “eje del mal”, “ejército de verduleras”, “misiles atómicos”, “artillería ligera”, “ojivas nucleares”, “estalló la guerra entre Bolivia y la OTAN” ).
¿No será que hoy en día, el mensaje de la comunicación debe usarse para construir la paz y no la guerra?
Por todo lo dicho Señor Director, no queremos creer que en su diario se esté usando el humor para humillar a los inmigrantes bolivianos y, especialmente a las mujeres indígenas.
La Embajada de Bolivia, espera que el autor de estas ofensivas historietas cómicas se disculpe ante la comunidad boliviana y no descarta asumir las acciones que el caso aconseja, además de denunciar el hecho a nivel nacional e internacional.
Con este ingrato motivo, aprovecho la oportunidad para expresarle las seguridades de mi consideración.
Lic. Sixto Valdez Cueto
Ministro Consejero
Encargado de Negocios a.i.
EMBAJADA DE BOLIVIA

¿Hay un límite para el humor? Yo creo que no. Al menos creo que la libertad debe ejercerse de manera total. Pero cuando el borde, como en este caso, es la discriminación y la xenofobia, la discusión va por otro lado. Langer y Mira hacen una tira donde la protagonista es una especie de comadrona de barrio, fascista, llena de prejuicios, muy típico incluso de la clase media que suele leer Clarín. Quizá en esta oportunidad habría que leerlo por ese lado. Pero es parte de la discusión.
martes, 9 de octubre de 2007
El Che dominguero y el Che revolucionario
Ahora bien, salvo Página/12, que hace un rescate político de Guevara, el resto es indudable que ha banalizado la figura del Che. La despolitizaron. Porque hablar de Guevara sólo como un idealista es minimizarlo. El Che no fue un idealista, fue un revolucionario. Un idealista es otra cosa, es algo mucho más abstracto. El Che era un combatiente, guste o no. Hizo una revolución, intentó otra en el Congo y una tercera en la que terminó asesinado. Pero ahora lo ponen en el lugar del mito y la verdad que es bastante deliberada la idea porque lo neutralizan. Es decir, neutralizan lo mejor que tiene el Che: la lucha por un mundo igualitario, justo y socialista. "Murió por sus ideas", dicen. No, no murió por "sus ideas". Morir por una idea no es un mérito en sí mismo. Al Che lo asesinaron porque quería hacer una revolución socialista en América. Su mérito está en buscar un mundo más justo.Y digo que la despolitización es deliberada porque es la manera que tiene el sistema para incluirlo. El Che lucharía contra los dueños de los medios que el domingo lo pusieron en la tapa. Incluso lucharía contra algunos de los que escribieron las notas. Pero como el sistema no puede contra él, se une. Y para eso necesita quitarle el contenido: destacar la figura romántica, dejar de lado sus ideas, mostrarlo como un fracasado político. Las ideas del Che están sobre la mesa para discutirlas. El foquismo, la guerra de guerrillas, el hombre nuevo, son métodos y conceptos para debatir. Pero ni siquiera eso se hace con el Che.
Hace 40 años Guevara no se convertía en mito sino en el símbolo de la rebeldía. Se convertía en la musa inspiradora de miles de jóvenes que optaron por la lucha armada, de obreros que pelearon por salarios, de estudiantes que luchaban por una mejor educación. El Che hoy no es símbolo de otra cosa que no sea rebeldía aun con todos los intentos de neutralización. La tapa de Clarín está incómoda con la figura de Guevara. La tapa de Perfil, también. ¿Quién escribió sobre el Che? ¿El periodista que aprieta periodistas porque hacen paro?
Conocí a Liborio Noval en La Habana, en marzo de 2006. Con Natalia estábamos hospedados en el manso y tranquilo barrio de Vedado, a unas cuadras de su casa. Lo llamé por teléfono para saludarlo y nos invitó a compartir un café. Nos atendió junto a su esposa, Nidia. Ese día conocimos un gran amigo y también un hombre con una fuerte historia detrás. Liborio había tomado bellísimas fotografías del Che, que tenían una frescura particular: en los retratos, era el Che haciendo la revolución en el trabajo voluntario. Recuerdo que Liborio no tenía en las paredes de su casa ninguna imagen de las que había tomado. Sólo había una foto dedicada de Fidel, a quien siguió por todo el mundo hasta hace unos años. Luego entendí que era así porque Liborio es de esas personas que hacen un trabajo silencioso. Tiempo después, visitó Buenos Aires y tuvimos una larga charla en el balcón de casa. Anochecía y la brasa del cigarro nos iluminaba la cara a ambos. Fue la entrevista más bella que tuve en mi vida. Liborio pitaba, pensaba y luego largaba sus ideas, sin ningún apuro, junto al humo del tabaco. Paciencia cubana. Una parte de la entrevista la publiqué acá pero quedó mucho material afuera. Incluso la parte en que dialogamos sobre qué piensa él de las fotos del Che en remeras y otros productos comerciales. Claro que la entrevista es aún más larga, pero sería demasiado si publico todo. Me quedo con el final, el cierre que le da Liborio a la charla es magnífico.
- ¿Cómo era para vos cuando tenías que trabajar con el Che? ¿Cómo te preparabas cada vez que tenías que salir a hacerle fotos?
- Yo no me preparaba, yo era un muchacho joven que tenía que dejar todo lo que mandaban para el periódico para publicarlo allí.
- En ese momento, estabas en Revolución…
- Estaba en el periódico Revolución. El Che para mí fue una escuela, por la forma que tenía de expresarse, de enseñar cómo tenía que hacer las cosas. Era muy conciso, siempre daba el ejemplo. Cuando él decía que había que hacer una cosa, él daba el ejemplo y lo hacía. Y todo eso se fue sedimentando en mi mente, hasta el día de hoy, sin yo saberlo, sin yo estar preparado políticamente, sin yo quererlo, el Che me fue enseñando muchas cosas que se sedimentaron en mí. Una forma de ser, una forma de actuar, una forma de pensar, una forma de plantear las cosas, con firmeza. Una ética. Una ética de la vida, una ética de la revolución. Intuitivamente lo he seguido haciendo. Me ha pasado lo mismo con Fidel. Hay unas líneas que tú no puedes pasar, que te marcan en la vida, que te las marcan desde que tú naciste, que te las marca la familia, sin ningún tipo de pensamiento político, pero te van educando, como ser cómo ver la vida, cómo hacer las cosas. Y eso lo aprendí con Fidel y con el Che.
- Una que yo tengo fue una vez que él estuvo en una Conferencia en un estudio de televisión en los años 60, en una estación televisión que se llamaba CMQ. Y poco tiempo después, en febrero, fue cuando empezamos una especie de relación fotógrafo-dirigente. No una relación amistosa, aunque nos conocíamos, nos saludábamos, pero no había ningún tipo de amistad. Cuando al Che lo nombran ministro de Industria, en febrero 1961, hace un trabajo voluntario en un reparto cerquita de La Habana, cerquita de la ciudad, donde se estaban construyendo casas para personas que vivían en barrios insalubres. Yo llegué ahí, el Che llegó un ratico después, a las 6 de la mañana, y me preguntó qué yo hacía ahí. Le dije que iba a hacer un trabajo para el periódico, que me habían enviado a hacer un reportaje. “¿Tu viniste a trabajar?”, me preguntó. “Sí Comandante, yo vine a trabajar, a hacer un reportaje para el periódico”, contesté. “Yo no te pregunto eso, yo te pregunto que si tu estás dispuesto a hacer lo que venimos a hacer a aquí”. Le dije que sí. “Bueno, ven conmigo, ponte la cámara ahí y ven conmigo”. Ahí se produce una relación de fotógrafo a dirigente. Salió un reportaje en el periódico de una página, con fotos en primera plana. Y el periódico un poco por inercia, me envió a hacer otras cosas con el argentino. Nosotros le decíamos al Che “el argentino”, pero entre nosotros. Un tiempito después me vio en otra actividad y me dijo: “Oye, el domingo nos vemos en tal lado”. Era otro trabajo voluntario. Un día yo iba en mi auto y me tocaron el claxon y cuando veo era el argentino manejando su carro solo. “¿Qué tal, como estás tu? El domingo nos vemos en tal lugar”. Ahí empezó una relación de trabajo. Y había que trabajar, había que cumplir la norma de esa fábrica, de ese lugar donde estabamos trabajando. Y siempre yo me tomaba unos quince minutos para hacer las fotografías.
- ¿Y qué trabajo hacías?
- Era llevar una carretilla con mezcla, estar en una fábrica donde se conformaban tipos de cartones para hacer cajas, o era un lugar donde se reciclaban botellas. Había que hacerlo y había que trabajar cuatro horas. Y de esas cuatro horas, yo me tomaba quince minutos para tirar fotos. Pero había que estar a las seis de la mañana cuando se empezaba a trabajar hasta que se acababa. Había que cumplir la norma de esa fábrica o en esos lugares. Pero no era obligatorio, era una cosa voluntaria, tú ibas con ganas a hacerlo, eso lo instituyó el Che, explicó para qué se hacía. Era una forma de enseñanza, en parte para aumentar la producción, y siempre era muy educador, dando lo ejemplo. Diciendo lo que había que hacer, pero él era el primero que lo hacía. Cuando tú tienes alguien que da el ejemplo para algunas cosas, tú lo sigues, porque aparte está trabajando. Te dijo que había que hacer algo, pero él lo está haciendo también, por eso tú lo sigues. Por eso yo he pensado siempre que las ideas del Che nunca han muerto. Él dijo que había que ir a luchar, a hacer la Revolución, y fue él, puso el pecho él, no mandó a nadie. Y hacía el mismo trabajo que los soldados que estaban con él, que los guerrilleros que estaban con él. El Che acostumbraba a no admitir que le dieran una comida mejor que los demás y hay varias anécdotas sobre eso, que le dieron algún tipo de desayuno y que él dijera: “¿Y esto? ¿A los demás les dieron esto? No. Bueno, llévate esto y tráeme lo que le dieron a los demás”.

- En esa relación dirigente-fotógrafo, ¿el Che te hacía algún comentario de sus fotos?
- Ese es un lado humano del Che que, en general, al idealizarlo, se olvida, ¿no es así?
- Mira, te lo digo porque dentro del trabajo de prensa en la Revolución estuve 44 años haciendo fotografía. A Fidel siempre lo he retratado como un ser humano, incluso dije en una entrevista que me hicieron que yo nunca he retratado a Fidel por ser el presidente del país ni por ser el Comandante en Jefe ni por ser el líder de la Revolución, lo he retratado como un ser humano como yo lo he visto. He tenido la oportunidad la oportunidad de verlo en una gran cantidad de ángulos diferentes: lo mismo cargando a un niño que jugando béisbol, que jugando básquetbol, que hablando por teléfono, que haciendo un chiste con un campesino. Lo he visto de muchas maneras. Y eso te la impresión de un ser humano, porque lo hace con una gran naturalidad. No carga a un niño para que salga en la prensa ni le posa a los fotógrafos. Y nunca nadie me ha dicho cómo tenía que retratar a Fidel. Yo tengo plena libertad de hacer cualquier tipo de fotos, las que yo quiera, nunca me he sentido presionado para retratar a Fidel de un solo ángulo, yo lo he retratado libremente. Todos los fotógrafos de aquella época trabajábamos libremente. Aparte que Fidel era muy fotogénico.
- ¿Y entre ustedes hablaban de ese tipo de cosas?
- ¿El era el gran maestro de todos?
- ¿Cuánto tiempo estuviste en Vietnam?
- Eran los famoso Vietnam que pedía el Che…
- ¿Cuál fue la etapa más bella de la fotografía cubana?
- ¿Ese prestigio que se han ganado los fotógrafos de la Revolución, esa admiración, es en forma indirecta admiración a la Revolución Cubana?
- ¿Por qué la fotografía de la Revolución Cubana se ha ganado tanto respeto?
- ¿A qué crees que se ha debido que muchos medios de comunicación masiva han cambiado su visión, su mirada, hacia Ernesto Guevara a casi 40 años de su asesinato?
- ¿Y a vos qué te genera verlo en las remeras, en los tatuajes y en los productos comerciales? ¿No es un poco una banalización de su imagen?
- ¿A vos te ha pasado de ver alguna imagen que hayas retratado de él en alguna remera?
Fotos: Liborio Noval y Paloma García
domingo, 30 de septiembre de 2007
Progres, copados y matones
En las elecciones que pasaron, la oposición cosechó, según me dijeron, un 13%. Está bien, es un golpe para un aparato que venía de llevárselas de arriba siempre. Pero no alcanza para echarlos a patadas. Porque si ellos no sacan a los matones, si ellos son los que los guardan porque no los van a “entregar a la cana”, si ellos son los que festejan una victoria cuando deberían pagar el costo de una brutal agresión, entonces de una vez por todas hay que poner de patitas en la calle.
miércoles, 19 de septiembre de 2007
Gracias
Podría descargar bronca en estas líneas, pero no vale la pena. Creo que ni la bronca se merecen algunos personajes. Descifrar una derrota no es nada fácil, mucho menos a minutos de concretada, cuando la hinchazón todavía no bajó. Lo que surge, amigos, es el agradecimiento y el orgullo. Por empezar, me vienen a la mente mis compañeros, los de adentro y los de afuera. Sentirse acompañado es una sensación de plenitud. Nunca estuve solo abajo. Nunca estuve solo en ningún lado. Porque, al fin y al cabo, hasta el final lo escribimos entre todos. No puedo dejar de emocionarme con mis compañeros de la punto com. Ellos lo dieron todo. Como el resto, porque en realidad cada uno forma un todo de solidaridad. ¿Qué son acaso esas lágrimas de algunos que apenas me conocen? Este grupo de trabajadores enfrentó adversidades en todos los planos: un grupo de carneros, un sindicato matón, una empresa carnicera y un funcionario que parecía salido de la pluma de Kafka. Así y todo, se mantuvo hasta donde pudo, hasta donde dio. Así debe ser. Me quedo con ese cariño, con esa solidaridad, que no es tan quebrantable como algunos quieren pensar. Porque ahora hay que seguir.
A los que estuvieron, a los que llamaron, a los que escribieron, a los que se preocuparon, a los que preguntaron; a los que reflexionaron, a los que me abrazaron, a los que sonrieron, a los que gritaron; a los que se enojaron, a los que putearon, a los que tiraron huevos, a los que publicaron.
A todos ellos.
Gracias.
sábado, 15 de septiembre de 2007
Torniyo
Así empezamos a hablar sobre periodismo, medios, política, música y cualquier cosa que nos interesara, como aquella nota sobre el Parque Roca a la que tanta pasión le puso. Después vinieron esos sábados donde a pesar de la hora siempre daba para reírse y abundar en diálogos con adverbios terminados en mente como a él le gusta. "Malamente", suele repetir Tomás. Le pusimos huevo a cada nota aquellos sábados que cada tanto extrañamos.
Tomas es padre de frases como "la jornada ya dio todo lo que podía dar" para los momentos en que la abulia manda, "ola de links" para cuando advierte que cita distintas páginas, y "estoy ennegritando" o "es inminente", para bajar los decíbeles si lo apuramos con alguna nota. Otra de sus creaciones es "dalmassear", algo que hace con frecuencia gracias a un párrafo que se repite en cada nota y que no voy a reproducir acá porque algunas cosas son nuestras. De hecho, el término "perejilazo" fue primero de Tomás, desde Río Cuarto.
El día en que me despidieron, el abrazo con Tomás fue doble. Todavía era de noche y creo que no necesitamos decirnos nada. Sólo el abrazo. Hay lazos entre compañeros que no necesitan explicación.
Nadie podía enojarse con Tomás. Y casi que uno puede decir que Tomás no podía enojarse con nadie, pero no por uno sino por él, por su propia capacidad de ser un tipo simpático además de respetuoso. Yo creo que ahí nace la ignorancia de los matones. Justo a Tomás. Lo pensaba mientras miraba la pintada en la puerta del sindicato: "Giles". Matones y giles. Tiene que ver con algo del género humano que logra abarcar a personas como Tomás y a seres despreciables como esas lacras de la Utpba. Justo a Tomás, con lo que significa para algunos de nosotros. Estúpidos hijos de puta. Y ahora que Tomás esté bien. Que la paguen es un compromiso de sus compañeros.

Comunicado de la Asamblea de Trabajadores de Perfil, acá
martes, 11 de septiembre de 2007
Se me cayeron las dos torres encima
domingo, 9 de septiembre de 2007
Cromañón bajo tierra
Hipercrítica a Hipercrítico (III)
Terranova hace preguntas cuando escribe. Me gusta que se pregunte, un hipercrítico debe preguntarse:"¿Las editoriales tienen influencia en la opinión sobre los libros? ¿Es el mercado de la reseña literaria ámbito del crimen, o más bien una zona irrelevante de los medios ?" También resuelve conflictos personales en otras columnas e intenta hacer justicia por su generación 00 (¿Generación de qué? ¿Mi generación? ¿Nuestra generación?). Son detalles. Está bien elegido el hombre, lástima sus contricantes, en alguna ocasión faltos de cierta formación intelectual. "Agarratela con alguien de tu edad, Terranova"·, se dice en el barrio. Me gustaría que se meta con el periodismo hecho y derecho. Toma los suplementos, está bien, pero los críticos de libros... ¿quiénes son los críticos de libros? ¿Tienen predilección por alguna editorial? ¿Hacen amiguismo cuando reseñan? ¿Quiénes lo hacen? Nombres, por favor. Si son mentirosos, que se sepan. Crítica a una crítica, por ejemplo, ¿no estaría bueno?. Una contracrítica. O una contrahipercrítica. ¿Cuál sería la pregunta, Terranova?
Ahora me doy cuenta que no escribí de Cicco. De Cicco sólo vamos a decir que como asesino serial deja demasiadas huellas. Lo encontrarían al segundo asesinato. O en el primero. No me interesa que critique a Pepe Eliaschev por sus cenas de fin de año ni por su flequillo. Tampoco me interesa que mezcle a Diego Fucks con Nino Dolce, personajes notoriamente diferentes. Ni siquiera que simplique a un personaje como Chiche Gelblung, que tiene lados más cuestionables que las curiosidades que frecuenta su mente. Parece, Cicco, una síntesis del posmodernismo, sin ideologías ni nada que se le parezca. Hagamos reir y nada más. Lo de Nik estuvo bien, es cierto. Igual, a Cicco lo prefiero como actor porno.
Algunas preguntas finales sobre Hipercrítico. ¿Por qué Julián Gallo dejó de escribir y la sección Medios está casi desierta? Hubiera sido buena una aclaración. ¿Por qué se dejó el blog de discusión? Había empezado bien aunque de algún modo el "Abierto al público" lo sucedió. ¿Cómo se llegó a cometer el error de inaugurar una sección llamada "Cinco preguntas incómodas" para luego titularla "¿Me permite una pregunta?" que sería todo lo contrario a incomodar? Que un periodista tenga que preguntar primero "¿Me permite una pregunta?" me sabe a sumiso más que a hipercrítico.
Hipercrítico es una buena intención, con integrantes interesantes pero a los que se les nota limitaciones a la hora de dar nombres, de ejemplificar, de ser claros en la crítica. Aún con estos defectos, se trata de un espacio interesante y sin muchos antecedentes para revisar los recovecos de la prensa.
viernes, 7 de septiembre de 2007
Hay que salir al sol
Clark largó la polémica en su blog acerca de lo impreciso que resulta decir que la generación de periodistas del 60/70 es mejor que la actual. No tengo claro esa distinción porque en los 70 hacían Noticias y El Mundo pero también hacían Cabildo, así que entonces hay que encuadrar la cuestión en los jóvenes militantes. Y ahora también hay militantes periodistas, el tema es que son menos y la situación política demasiado distinta. Pero es largo de discutir. La cosa es que en los comentarios todo venía bien hasta que apareció uno y dijo:“La vida es de escritorio. Gran parte de las cosas que antes pasaban por la calle ahora pasan por la televisón y por Internet. ¿Dónde va a poner el ojo el periodista sino allí? Si se puede encontrar algo en Google, ¿qué pretenden, que los periodistas vayan a hacer cola a una hemeroteca?"
Ahí está el problema. Un tipo, que probablemente es periodista, cree que la vida es de escritorio entonces se pregunta para qué va a ir a una hemeroteca. Está tan fuera del eje, además, que ni cae en la cuenta de que en una hemeroteca no va a encontrar una noticia sino diarios viejos. "¡Salgan al sol idiotas!", les gritó Samurai, pero creo que a esta altura, si salen al sol, va a ser para tuitiar.
Los periodistas dejaron la calle. Y la culpa no es más que de los medios y de algunos que así la ven más fácil. Hacen un par de llamadas, buscan datos en el Google y lo cuentan en el tuiter con 140 caracteres, que para qué más. Internet no es la responsable porque está bien usar todas las herramientas, pero no se puede dejar de lado el contacto con las personas de carne y hueso. La vida, amigos, está afuera de Second Life. Por suerte no es una cuestión de una generación sino de un grupo de tipos que creen ser los vivos del barrio. Hay muchos que todavía van a contar la realidad al lugar donde sucede. Y otros hacen lo que pueden.(Igual, esto de que son los más vivos del barrio es bastante sospechoso porque desde que tengo tuiter no veo a nadie que escriba cosas como "desnudando a mi novia", "cogiendo en el sofá " o "haciéndome la paja con el video de Chachi Telesco". Así que muy bien no la pasan)
jueves, 6 de septiembre de 2007
Modernos
El rap del Fuerte Apache
Sebastián Hacher escribe en la última THC sobre F.A., una banda de rap que vive en los bloques. El relato de Hacher transmite cada latido del Fuerte y la transparencia de los integrantes del grupo le da frescura a una historia tan cruda como la que viven muchos de los pibes del Conurbano. Como dice el cronista, “son los hijos no reconocidos de la convertibilidad, los que dieron origen a la cultura de los ‘pibes chorros’, la de conseguir por la fuerza los pequeños lujos que el ‘uno a uno’ había reservado para las clases medias y altas. También, claro, fue la generación que más sangre aportó a las estadísticas del gatillo facil”.
Hacher vivió en Ciudadela hasta los 18 años. Quizá por eso -y a pesar de las varias cuadras de diferencia- sentí cierta identificación. Hacher sabe de lo que escribe y toma posición en el relato desde el momento en que mete los pies en el barro y aclara cuáles son sus orígenes. No es un observador neutral. No es un periodista que entra al Fuerte, hace la notita y se va. Él camina junto a los pibes. Pero tampoco la caretea: “Llegué a destino y estoy solo en una calle interna del barrio. Es un mediodía con silencio de madrugada. Me siento un pez fuera del agua, perdido y frágil en esta mole de cemento”. No conozco en persona a Sebastián pero cuando leo sus textos o miro sus fotos siento que el periodismo es eso: contar desde adentro. Ser parte. Tomar partido.
Y mientras escribo esto pienso que algunos quieren escribir la historia en 140 caracteres y esperar a que las noticias lleguen por RSS. Si así fuera, de cuánto nos perderíamos de contar y cuánto nos perderíamos de saber.
Más información sobre F.A. acá
Fotos de Sebastián Hachermiércoles, 5 de septiembre de 2007
Respuesta de Pablo Llonto a Hipercrítica a Hipercrítico (I)
La sombra de la sombra no existe; la muerte de la muerte sí, o apenas, en un libro de Saramago. Tu hipercrítica de Hipercrítico en cambio tiende a convertirse en infinita ya que ahora viene la Hipercrítica de la hipercrítica de Hipercrítico. Por lo tanto, fenece una vez más el principio franquista de "no hacer periodismo de periodistas". Felicitaciones.Debo advertirte que en próximas ediciones, el anarco-marxismo-periodismo tendrá una identidad más generosa y alejada de las nubes. ¿Periodismo surrealista tal vez? ¿Es eso lo que pretendo? Ay desgracia la mía...toda la santa vida recibiendo cascotazos al grito de "basta de pegarle al grupo Clarín" y un día de 2007 alguien grita ¿por qué no le pegás un poco más a Olé, del grupo Clarín? Prometo dedicarle un domingo al turbio periódico naranja y verde.
Pablo Llonto
PD : Trescientos caracteres para contestarte es casi una ley de censura. A ver si ensanchás la carretera y el derecho a réplica.
(Pablo quiso meter un comentario y no le alcanzó el espacio. Al final lo mandó por correo a la dirección que figura en el perfil de este blog y a la que puede escribir cualquiera de los aludidos en la crítica.)
Hipercrítica a Hipercrítico (I)
Hipercrítica a Hipercrítico (II)
Comentarios
martes, 4 de septiembre de 2007
Hipercrítica a Hipercrítico (II)
Bazan presentó cartas credenciales seductoras: “El periodismo de periodistas es el único reaseguro que nos queda para mirarnos los unos a los otros. Si la manguera de mi colega bombero está tirando agua podrida no hay nada que me obligue a callar. El agua podrida es agua podrida, así la esté usando un bombero o un periodista”. Buena metáfora la de Bazan. Pero no nos quedemos con esto. En la primera columna sobre Tinelli, tira algunos nombres y dijimos que de nombres es de lo que estamos sedientos. Eso, sin contar con que trabaja en el canal que tiene a Tinelli como principal figura. Cuando se mete con Aptra se la juega, sobre todo en estas líneas: "Se privatizan los canales, se revientan las condiciones de trabajo de quienes están en los canales, se imponen formas de producción nocivas, se fomenta la estupidez con una eficacia desconcertante y Aptra no dice nada. Aptra entrega el premio, cobra y todos felices". Osvaldo trabaja en Canal 13, un canal privatizado, no cualquiera se manda una reivindicación de ese tipo en esas condiciones. Pero hasta acá faltaron nombres, más nombres. Si el público, en general, ve a Luis Ventura por televisión como uno de los principales periodistas del espectáculo no sería interesante saber quién es y por qué es capaz de jactarse de que convierte chicas en estrellas. ¿Por qué el periodismo de espectáculos se confunde con el chimento, la nota barata (o cara) y amarillista? Bazan esto podría explicarlo sin problemas. Es difícil dar nombres, se entiende, pero de qué otra manera se convierte uno en hipercrítico. Así y todo, la nota Cómo entrevistar estrellas de Hollywood deja una idea interesante acerca de cómo manipulan las grandes productoras. “Criticar a los medios no es una posibilidad, es casi un deber del periodismo”, sentenció Noriega al arrancar Hipercrítico. Un concepto clarísimo, pero todavía estamos esperando que se la agarre con los medios. Sí, lo hizo con Sirvén, también con los periodistas que buscan argentinos en cada tragedia -aunque nada tenía que ver con el cine- y con José Pablo Feimann y Cristina Mucci. Pero, como ya dijimos, son hipercríticos, no perdonen una. Porque hasta aquí da la impresión de que están yendo para otro lado, que cada uno comenta sobre espectáculos, política, deportes o cine, pero no sobre el periodismo de espectáculos (¿espectacular?), deportivo o político. Noriega es un tipo que sabe mucho de cine. Viene de una revista que puede ser considerada elitista pero que tiene un indiscutido prestigio. Sin embargo es un personaje que supo encontrar un lugar en un panel heterogeneo como el de Duro de Domar. Con esto intento decir que Noriega es un intelectual pero que puede hablarle al televidente o escribirle al lector desde un lenguaje llano. Lo hace, de hecho. Por eso, podría sacarle mucho más el jugo a su mirada. Ni siquiera tiene ataduras con los medios tradicionales, salvo su relación con Canal 13 que es tercerizada, o con La Red, en el programa de Majul. No hay necesidad (más allá de la de Noriega) de hablar del pochoclo. ¿Es hipercrítico con la prensa o con el espectador? Noriega tiene mucho más para contar que hacer la crónica del crunch crunch de dos chicos que habrán visto esos baldes de palomitas de maíz en otras tantas películas norteamericanas. La distancia entre esa columna y la que escribió sobre Michael Moore y su pelea con Wolf Blitzer está a la vista.
Mañana, si Arnet quiere, la tercera y última parte.








